Las Mazamorras de Urabá, orgullo y sabor de región

12.08.22 01:33 PM Por Kevin Steven

Fruto de un trabajo incansable y comprometido con la región de Urabá a lo largo de tres décadas, la empresa Las Mazamorras de Urabá, afiliada a Fenalco Antioquia, recibió en el pasado mes de julio el reconocimiento como una de las Empresas B Best for the World2022, que premia a aquellas compañías que tienen alto impacto en la comunidad. La empresa recibió este reconocimiento gracias a su compromiso con las transformaciones sociales por medio de la apuesta en la empleabilidad formal, con mujeres cabeza de hogar y también con integración de los jóvenes que están inmersos en la problemática social que se vive en el territorio y en general en todo Colombia, medición que obtuvo la empresa de un 5 % por arriba del estándar en  el área de Comunidad. Las Mazamorras de Urabá dedica su labor a la elaboración de productos alimenticios a base de maíz (bebidas) y banano (dulces) y su venta en doce tiendas ubicadas en diversos municipios de la región, así como un punto de venta en Medellín. Dialogamos con Ángela Montoya, Gerente General, quien exteriorizó la alegría que les embarga este reconocimiento internacional, así como las proyecciones de la empresa.

Ángela, ¿qué representa para la empresa este reconocimiento internacional?

“Representa visibilizar lo que se hace en Urabá como territorio frente a la transformación de vidas, frente a la propuesta de una empleabilidad, no para la subsistencia sino para la existencia. Y eso implica transformación de un territorio que la mayoría conocemos por aspectos muy interesantes, como es la exportación de banano, la generación de deportistas de alto desempeño, la riqueza étnica y folclórica, los nuevos puertos que conectará cada vez más a Antioquia y Colombia con el mundo, porque Urabá es la mejor esquina de América que alberga el mar del departamento, con más de 514 kilómetros de costa, pero también es un territorio con un histórico muy marcado en desigualdades sociales, que requiere de actores públicos y privados, de instituciones y políticas de estado en pro del desarrollo de los municipios y sus habitantes en educación, seguridad, empleo y servicios públicos. Es muy importante que nuestra empresa obtenga este reconocimiento frente al ecosistema internacional y frente a un Sistema B internacional, que agrupa empresas en todo el mundo certificadas como empresas de triple impacto, las empresas B, garantizamos con buenas prácticas empresariales una sostenibilidad económica para tomar el poder del mercado y brindar soluciones a nuestras comunidades o brindar soluciones que impacten de manera positiva el medio ambiente. Estar en este contexto internacional es un mensaje muy positivo para el ecosistema local, departamental y nacional de emprendimiento, pues para desarrollar acciones de talla mundial no importa lo grande o pequeña que sean nuestras empresas, no importa el sector o la antigüedad de las mismas, lo verdaderamente importante es poder materializar acciones en pro de las condiciones del bienestar de nuestra propia humanidad. Nos genera orgullo y es una voz de aliento también para esas empresas y emprendimientos que vienen haciendo un trabajo muy interesante de la mano de instituciones, empresas públicas y privadas del territorio que apoyan el desarrollo empresarial”.

¿Cómo fue la postulación para alcanzar dicho reconocimiento?

“A partir de un evento que hizo Fundación Bancolombia en la región, en 2018, conocimos de Sistema B porque no teníamos conocimiento que existía este movimiento. Fuimos invitados de la mano de la Fundación Bancolombia y la Cámara de Comercio de Urabá nos cautivó porque encontramos un modelo en el cual promueve un capitalismo consciente que promueve primero la sostenibilidad económica para poder hacer transformaciones sociales y ambientales. Ahí entendimos algo que no teníamos en el concepto sobre qué es una empresa de triple impacto, y que muchas empresas lo hacemos o contamos con esas buenas prácticas al interior de nuestras gestiones. La empresa no llegó al Sistema B buscando una representatividad, sino que encontró un aliado para fortalecer las acciones que venía realizando y un aliado para fortalecer el porqué de las cosas que hacemos como apuesta empresarial dentro de Urabá, eso nos cautivó, y también el hecho de entender que primero, si quiero transformar, debo garantizar una sostenibilidad económica que me permita tomar acciones reales que garanticen la materialización de lo soñado o de la meta a alcanzar, volver real la visión es importante para no caer en la ilusión de las buenas intenciones que no se logran palpar en una realidad". Mazamorras de Urabá

¿Y cómo continuó el proceso?

“Ahí encontramos ese equilibrio que mencionaba, esa triada de empresas en el tema de empresas de triple impacto y es cuando decidimos dar el paso con mayor convicción y conocer más de Sistema B, empezamos a hacer la evaluación que tiene Sistema B Plataformas y en 2019 nos llegó la certificación y nos convertimos en la primera empresa de Urabá con Sello B. A partir de ese momento empezamos a pertenecer a la comunidad, a hacer parte del ecosistema y a compartir esas buenas prácticas que se hacen dentro de las personas y la comunidad y las empresas que integran tanto la comunidad en Colombia, Latinoamérica y el mundo. Comprendimos mucho más sobre Sistema B y los beneficios frente al ideal de intentar ser mejores empresas para el mundo y realmente ser, utilizando ese poder del mercado para buscar transformaciones sociales y ambientales en pro del bienestar y de un mundo mejor para todos y todas”.

¿Reciben algún tipo de certificación e incentivo económico?

“La certificación implica una apertura en todo lo que Sistema B ofrece desde su plataforma de formación, su red de aliados, la conexión desde actores locales, nacionales e internacionales y con ello nos hace entrega de piezas y certificados que nos acredita con la certificación para habilitar desde nuestros canales de comunicación, servicios y/o productos poder publicar el logo de empresa B certificada, distinción que frente al mercado nos visibiliza como ese grupo de empresas que están haciendo transformaciones hacia un capitalismo consciente en aras de las transformaciones sociales y ambientales que requiere un mundo mejor para trabajar y vivir. Adicionalmente, al contar Las Mazamorras de Urabá con sello de empresa B y recibir el reconocimiento de una de una de las mejores empresas para el mundo, versión 2022, nos visibiliza mundialmente dentro de un ecosistema que está buscando la manera de redefinir el éxito económico de las empresas. Es todo un orgullo ingresar en este grupo de empresas y más aún que una empresa nacida en Urabá, en un territorio con unas adversidades tan grandes, hoy logre estar en un entorno mundial, este es el mayor reconocimiento e incentivo que podríamos recibir”.

¿Cómo fueron los orígenes de la empresa y el crecimiento con los años?

“Es una empresa familiar que inició hace 30 años mi señora madre, María Cecilia Camargo. Pensar en este Urabá hace 20, 30 años era complicado, casi como un campamento laboral en torno a la industria del banano y con unos desafíos sociales muy grandes y una ausencia de estado muy alta, pensar en este tiempo en radicarse en Urabá, formar familia y crear empresa no era temas de altas probabilidades. Sin embargo, el gran empleo que ha generado el banano en la región ha sido uno de los grandes motores del desarrollo de los municipios del eje bananero y con ello la activaciones de otros sectores de la economía local, dinámicas que permitieron y han permitido el desarrollo de productos y servicios en la región, generando con el pasar de los años un desarrollo comercial e industrial más sólido, estable y formal. Los inicios de la empresa fueron muy complejos, algo muy normal en la historia de los emprendimientos familiares, que nacen muy artesanalmente y más desde una economía familiar y que luego enfrentan todo lo que implican las etapas de consolidación y madurez de cara a garantizar la productividad y competitividad, en búsqueda de una sostenibilidad en el sector y en el tiempo. La empresa fue viviendo cada ciclo de su desarrollo y se fue fortaleciendo con el tiempo. En este proceso, la segunda generación de la familia se fue cualificando y al terminar su ciclo formativo ingresa a la empresa y se da el inicio de una etapa muy interesante y a la vez de muchas fricciones y negociaciones entre la unión y el acople del conocimiento y la sabiduría empírica de la primera generación con el conocimiento académico de la segunda generación. Después de lograr acompasar estos dos saberes de cada generación, llegaron mayores transformaciones al interior de la empresa, se desarrolló más el canal de ventas, abriendo más tiendas en los principales municipios del Urabá, ampliamos el portafolio de productos, logramos mayor cumplimiento en la normativa que rigen para el sector y tamaño de la empresa y modernizamos más nuestros procesos productivos. Hoy contamos con una red de doce tiendas en cinco de los principales municipios de Urabá, en Chigorodó, Apartadó, Turbo, Necoclí y Carepa y en tiempos de pandemia hicimos el salto a instalarnos en Medellín, donde ya tenemos un punto de venta”. Productos Las Mazamorras de Urabá

¿Y cómo es el concepto del negocio?

“El concepto del negocio es una tienda gastronómica típica donde las bebidas anclas son las mazamorra y claro antioqueño servido de una manera refrescante y acompañados con dulces no tradiciones a base de pulpa 100% banano de Urabá. El nombre lo fue dando el cliente local porque en ese momento lo disruptivo para la cultura paisa es que la mazamorra se consumiera en un local, un salón, con servicio a la mesa. Dentro de las cosas un poco diferenciadoras del modelo como se desarrolló en el Urabá, es que aún en la cuna de esa cultura tradicional paisa la mazamorra naturalmente se consume en las casas, es parte de la cultura y de la riqueza gastronómica, la herencia de las abuelas, de la mamá, pero se consigue en ventas ambulantes de triciclos por las principales calles de los barrios. Nosotros no nacimos de esta forma, nacimos con un modelo de servicios a la mesa dentro de locales comerciales, donde llegas y te sientas y te sirven la mazamorra o el claro”.

El nombre de la empresa hace alusión a las mazamorras, ¿Cuáles son los demás productos que ofrecen?

“La especialidad y la única bebida que manejamos es la mazamorra y el claro, pero quizás el factor diferencial, por nacer en el Urabá es la transformación como tal del acompañante dulce, el cual es un dulce no tradicional, en la cultura paisa o del interior se acompaña con la panela de caña o bocadillo veleño, acá en Urabá hicimos todo un desarrollo de portafolio de postres y dulces a base de pulpa de banano, buscando esa transformación con valor agregado de la fruta excedente de la exportación bananera. Por eso nuestras mazamorras se acompañan tradicionalmente en Urabá con una banelita (panelita de banano) o también con un banano-pasa (banano deshidratado), con una chocobanana (banano deshidratado recubierto con chocolate), con una deliciosa torta de banano, con una cocobanana (cocadas con banano) o con un delicioso y suave arequipe de banano. Dentro de las tiendas, la empresa apoya también el emprendimiento rural, vinculando el trabajo de mujeres de comunidades indígenas y mujeres cabeza de familia de corregimientos con las artesanías típicas de la región hechas en cepa de banano y plátano, chaquiras y molas ”.

¿Por qué se encuentran afiliados a Fenalco Antioquia?

“Por los beneficios que implica la asociatividad, la cohesión grupal. Naturalmente en comunidad somos más fuertes, más visibles y logramos transformaciones más rápidas. La individualidad es importante y con ella se logran muchas cosas, pero cuando nos encontramos en estos entornos empresariales necesitamos rodearnos de diferentes actores, que nos permitan entender las dinámicas y el entorno más allá de nuestras instalaciones física o locales. Es muy importante pertenecer a un gremio como Fenalco, que tiene todas esas capacidades y habilidades de ser un interlocutor, un aliado en lo departamental y nacional permitiendo genera una mejor gestión frente a los retos, oportunidades y necesidades que enfrentamos cada uno desde nuestras empresas y sectores de la economía”. Productos Las Mazamorras de Urabá

¿Qué ha representado para ustedes la pandemia?

“Inicialmente, la pandemia fue frustración, angustia y depresión, pero como se dice las crisis también representan oportunidades, cuando uno está metido ahí en medio de la situación adversa no ve la oportunidad, pero es un proceso, uno empieza a entenderla, sentirla, saborearla, y cuando uno entra en la calma, esa misma crisis e incertidumbre te van dando visiones o puntadas de hacia dónde se deben direccionar las acciones. Hoy, después de haber transitado este proceso desde que inició, el tema de transformación y la reactivación económica, uno puede inventariar que realmente fue un proceso que nos transformó para bien, en el caso de Mazamorras de Urabá, porque inicialmente nos permitió ver fortalezas que no veíamos, porque quizás estábamos acostumbrados a ver la misma comodidad y confort de unos resultados que nos sostenían. Pero cuando llega este momento en el que se derrumba todo y se respira incertidumbre al 100 %, llega también la idea de volver a pensar, rearmar lo que se desacomodó. Ahora lo asumimos como una gran oportunidad para nosotros, maduramos muchísimo la presencia en redes, así como la experiencia fuera del canal de venta presencial, maduramos internamente en la transformación digital, en procesos, hoy siento que Mazamorras de Urabá es una organización más ágil y liviana, esta crisis nos permitió tener ya presencia en Medellín, nos ha permitido ver más allá de la región y del canal de venta tradicional con nuevas posibilidades de crecimiento ”.

¿Cómo pueden las personas contactarse con ustedes?

“Estamos en Instagram y Facebook como Las Mazamorras de Urabá. Allí pueden encontrar todo el portafolio, también a través de nuestra página web, lasmazamorrasdeuraba.com/. En Medellín tenemos nuestro punto físico en la Avenida San Juan, en la Calle 44 #73-97, también para Medellín nos pueden contactar en el Whatsapp empresarial, 3116892725. Nos tiene maravillados que un producto que inició hace 30 años en esta esquina de América llamada Urabá, hoy es un transformador de muchas vidas y de un territorio de personas alegres, soñadoras y pujantes que siguen visualizándola con esperanza de la transformación de una región para una vida en mayor equidad y oportunidad de bienestar para todos ”.Las Mazamorras de Urabá

¿Cuántos colaboradores tienen y a qué tipo de población impactan?

“Generamos 50 empleos directos y 12 indirectos. Tenemos 12 tiendas en Urabá, una en Medellín, básicamente el foco sigue siendo mujeres y jóvenes, el 90 % de la planta somos mujeres, eso nos llena de orgullo. Es una empresa que nació para dar empleo digno a las mujeres y familias víctimas del conflicto armado en Urabá y que hoy sigue conservando su naturaleza mayoritariamente femenina con la vinculación de distintos grupos poblacionales étnicos y con distintos rangos de edades”.

¿Cómo visualizan la empresa en unos años?

“Anhelamos seguir fortaleciendo y dar esos saltos cada vez más lejos del territorio, afianzar el modelo del negocio, avanzar muchísimo en la transformación digital como tal de la empresa y llegar a un sueño que cada vez vemos más cerca, que es convertir a Mazamorras de Urabá en un modelo ya listo de franquicia y con portafolio exportable”.

¿A quiénes quisiera hoy resaltar en estos 30 años de la empresa?

“Quisiera extenderle un agradecimiento muy especial a esas mujeres que iniciaron con mi mamá, que llevan años con nosotros, a nuestros clientes, proveedores, las universidades que nos han  apoyando con formación y con la gestión de proyectos, a la Cámara de Comercio de Urabá, las cajas de compensación familiar, los gobernantes locales y gubernamentales que también nos han apoyado con los programas de fortalecimiento empresarial. Todos terminan siendo una red de apoyo grande, porque uno no llega a este resultado solo, lo hace con un equipo de trabajo detrás tejiendo día a día metas y proyectos para avanzar y consolidar la empresa que hoy somos y finalmente un agradecimiento especial a todo ese equipo de trabajo que hoy integra la empresa, a las mujeres y jóvenes que siguen creyendo en Las Mazamorras de Urabá y que siguen colocando día a día todas sus capacidades al servicio de un mundo mejor”. También te puede interesar "Tax individual: liderazgo, confiabilidad y servicio para usted"